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Riesgos de la Franquicia


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Algunos son evidentes y otros no tanto. El acertar con el sector, con la marca, el local, o el personal, son riesgos que tendremos que afrontar cuando tomemos la decisión de emprender en Franquicia.

Otros riesgos que entiendo que son muy importantes son, el conocimiento empresarial del emprendedor, empresario que decide arriesgar en este tipo de negocio. EL hecho de estar al amparo de una franquicia, no nos quita ni un ápice de nuestra condición de empresario.

Las obligaciones innatas de supervisión del día a día, de conocimiento del negocio, del producto que se comercializa, y del potencial consumidor.

Si eres un inversor o quieres diversificar, también va a ser tu responsabilidad rodearte de un equipo que haga andar tu negocio, en ese caso tendrás que saber delegar y aguantar los momentos malos sin tomar siempre medidas drásticas. Todos sabemos que los cambios de entrenadores no libran a los equipos de ir a segunda o tercera división.

Con esta reflexión, quiero dejar claro que abrir una empresa bajo cualquier paraguas o de modo propio, requiere hoy más que nunca PROFESIONALIDAD, en todos sus sentidos, pero basada en la experiencia, no en la conveniencia.

Indicadores Económicos, La Biblia de los Economistas


Photo credit: ardelfin from morguefile.com

No me he podido resistir tras el post de ayer, referido a la información, estadísticas incluidas, de hablar hoy de unas informaciones muy concretas, que hacen referencia a datos muy específicos y globales que nos afectan a todos.

IPC, IPC SUBYACENTE, PIB, PRIMA DE RIESGO, EURIBOR, DATOS DEL PARO, ENCUESTA DE POBLACIÓN ACTIVA, RATING, DEFICIT PÚBLICO, DEUDA PÚBLICA, SMI, IBEX, IBEX 35 y podríamos seguir sin ninguna duda, pero este blog, no nace con vocación de dar clases de economía, sino de ver que es lo que importa a las empresas.

Seguro, que más de uno, estará pensando, pero si yo con mi pequeña empresa, ya tengo bastante para estar al día de todo esto, y como no puedo influir…….

Cualquiera de los indicadores citados, son estudiados minuciosamente por las Grandes Cadenas de Distribución, y Firmas Comerciales, para ver las repercusiones que pueden tener en el mercado. Evitar esas cifras no es posible, calibrar sus consecuencias, positivas o negativas, sí que es un ejercicio empresarial, que en caso de no hacerse puede tener repercusiones importantes en la economía real.

¿Que cómo calculamos las repercusiones? Bienvenidos al Mundo Empresarial Globalizado. Donde hay que saber un poco de todo, porqué sino, no vamos a poder prever nuestras acciones comerciales, para que tengan toda la efectividad necesaria.

El mercado, los clientes, consumidores, son muy sensibles a todo tipo de información, conocerla, dominarla e incluso usarla a nuestro favor, nos puede dar una chance importante, no la desaprovechemos

Mentiras Pequeñas, Grandes y Estadisticas


Photo credit: faustfoundation from morguefile.com

En este Mundo tan globalizado, surgen cada día más encuestas, opiniones, estadísticas,

en resumen información, que intentamos analizar para sacar conclusiones para nuestros
negocios.

El estar desconectado o no hacer caso de lo que pasa en el exterior, no es buena idea. AL igual
que el exceso de información, no seleccionada adecuadamente también nos puede llevar a
dudar en exceso de toma de decisiones que no pueden esperar en muchos casos.

Es en definitiva aprender a ser un empresario, y convivir con el Mundo exterior, porque el
desconocimiento de los nuevos procedimientos o nuevas tendencias, puede dar al traste con
nuestras expectativas.

Es un trabajo arduo, conozco a muchos profesionales, que dedican un mínimo de dos horas
diarias, a repasar toda la información de su sector en los digitales y redes sociales, ( me
incluyo yo mismo) antes de empezar sus tareas propias del cargo. Pero no sólo hay que
escudriñar dentro de la información puramente sectorial, hay que tener una visión más amplia,
periférica si cabe. El Mundo económico y social, tiene muchas variables que pueden acabar
influenciando nuestros diversos sectores.

De cómo manejo la información y la adecuo, para mejorar mi efectividad profesional, no
hay manuales, ni gurús concretos que nos marquen el camino sin fallo alguno, pienso que la
experiencia con el mejor de los sentidos “EL SENTIDO COMÚN”, puede ser una buena opción a
la hora de tomar decisiones.

Intentar dar dogmas de fe, en el mundo empresarial, se lo dejo a otros. Pienso que fallar a
veces tan poco es tan malo si uno aprende, desconfío por naturaleza, del blanco o el negro,
y por cierto las Estadísticas, no son malas pero pueden ser caprichosas, según el momento y
metodología empleados. Aunque reconozco que son necesarias, como elementos de trabajo.

Amar la MARCA también en Franquicias


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Nos equivocaríamos mucho, si no atendemos a esta premisa. Emprender en franquicia, aunque no sea un producto elaborado o pensado por ti, tiene que ser cogido como tuyo, tienes que demostrar ante todos, personal, proveedores y CLIENTES, que la sientes tuya.

A algunos les puede parecer evidente, pero en la realidad constatamos que no siempre es así. Por diferentes motivos, quizás a veces una discusión sobre procedimientos, un pedido que no llega, una promoción que no nos acaba de gustar, y razones varias. Pero esto como se suele decir le pasa a todo el mundo empresarial, no es EXCUSA, achacarlo a la mala fe de la franquicia.

Si hemos hecho bien la selección, ya sea solos, o asesorados por un consultor experto, no hay marcha atrás, nos debemos a ella con sus ventajas e inconvenientes hasta el momento que tengamos que tomar una decisión drástica, que puede llegar lógicamente, pero no antes.

Que nuestro subconsciente no nos traicione, y cuando las cosas no vayan del todo bien, achaquemos en voz alta, todos nuestros males a la red de franquicias. Tenemos que asumir cuando empezamos esta andadura, y nuestro asesor así nos lo tiene que transmitir, que somos empresarios con todos los riesgos que conlleva.

La Franquiciadora no es nuestro chivo expiatorio, es y será nuestro fiel aliado mientras que estemos vinculados. Y no nos mal interpretéis, no hacemos de abogado del diablo, simplemente aplicamos la lógica. Si te parece incorrecto que un empleado hable mal de su empresa, no repitas esa acción tú, con la franquicia.

No estamos unidos hasta la muerte, pero si hasta que el contrato se termine o anule.

La Ley del Fracaso

Admitir un error y no hacer nada es una pésima solución para nuestros problemas. Debemos reconocer el fracaso a tiempo para reducir su impacto.

Son múltiples los ejemplos de empresas que si hubiesen detectado y reconocido sus errores antes, habrían evitado grandes pérdidas.

Comentan que los japoneses saben admitir a tiempo sus errores y saben además efectuar los cambios necesarios. Su estilo de gestión se basa en el  consenso y no en los egos personales.

Es evidente que cuando muchas personas participan en una toma de decisión y nos equivocamos, resulta más fácil vivir con él estigma “nos equivocamos” frente al durísimo “me equivoqué”.

Releyendo uno de los casos de éxito empresarial de mayor éxito “Wall Mart”, el gigante estadounidense de la distribución minorista, debemos fijarnos en su estrategia que permite afrontar y superar el fracaso.

Sam Walton su fundador, sabe que nadie puede acertar a la primera y por eso mantiene que si alguien aprende algo y prueba algo, se le dará crédito para seguir probando pero cuidado con el que cometa dos veces el mismo error, el crédito no es indefinido.

Debemos alentar a las personas que toman riesgos, solo ellas harán avanzar a la empresa en la dirección correcta, pero por desgracia es frecuente encontrarnos frente a estos 2 tipos de gestores en las empresas:

Ejecutivos antiguos:

Ganan un buen sueldo, tienen mucha antigüedad y no les falta demasiado para jubilarse, por lo tanto es poco probable que tomen decisiones arriesgadas.

Ejecutivos jóvenes:

Están iniciando y progresando en su carrera. Si no arriesgan demasiado, es posible que puedan desarrollar su plan personal con éxito y además nunca han despedido a nadie por hacer un movimiento arriesgado que nunca hizo.

En definitiva, para gestionar correctamente una empresa que se enfrenta al fracaso, es necesario trabajar en equipo, tener espíritu de grupo y un líder con mucha visión y generosidad.

Cambia tu Modelo de Negocio


Photo credit: ameenullah from morguefile.com
Cuando inicias tú aventura empresarial, no te pones una meta en el tiempo, deseas, deseamos, una larga vida a nuestro proyecto, pero en las actuales circunstancias, eso es casi misión imposible.

La coyuntura, los cambios de tendencia, competencia, flujos migratorios, cambios en las ciudades. Son datos que no podemos controlar, pero sí adaptarnos.

Si teníamos un negocio rentable y ha dejado de serlo, y hemos probado diversas fórmulas para reflotarlo y todo ha fallado, CAMBIA.

Quizás tienes elementos válidos, como son la ubicación del negocio o el mismo local, que son perfectamente adaptables para otras fórmulas empresariales.

Vemos a diario cierres de comercios, y al poco tiempo, a veces casi instantáneo, viene una cadena o franquicia, y lo convierte en un local de éxito.

Entonces porqué no tú, un empresario no es pequeño ni grande, sus cuentas SI. Un empresario tiene que tener la cualidad camaleónica de la adaptación al entorno.

No te aferres a nada, consulta, visualiza otras fórmulas antes de ceder en tu empeño, RECONVIERTE tú empresa, hay fórmulas, vale la pena dedicarle un tiempo o consultar a PROFESIONALES.

CAMBIAR NO ES MALO, CERRAR ES MUCHO PEOR.

¿Como vender si soy el más caro?

Si tu producto/Servicio no se está vendiendo, no tengas como única opción bajar los precios.

Ten en cuenta que bajar los precios es una locura si la competencia también los puede bajar.

¿Recuerda el turrón más caro del mundo?.

El precio alto de un producto transmite que el producto vale mucho y puede llegar a convertirse en una de las ventajas inherentes del producto.

Claro que es posible que en algunos casos estés realmente por encima del precio de mercado pero en la mayoría de los casos, se debe a que tu producto/Servicio no está lo suficientemente bien valorado a ojos de tus potenciales clientes.

“Agregue valor, jamás baje precio”. Todas las cosas son caras hasta que les añadimos valor. Un buen vendedor siempre añade valor a su producto, uno malo baja el precio”.

Ofrece valor añadido:

Antes de bajar precios, opta por ofrecer más valor a tu producto actual, ofrece servicios extra, extensiones de garantía o bonos extra por consumo.

“Vendo un manual barato y ofrezco un curso avanzado sobre la misma temática con un alto precio”.

El precio final del producto debe estar asociado al Valor Percibido Promedio del Producto

 

Combina productos de diferentes precios:

Organiza tu cartera con un mix de productos de distintos precios (Bajo-Medio-Alto) y ponlos todos juntos.

La venta de un producto de bajo coste arrastra la venta de un servicio de alto valor:

 

Emplea el precio del prestigio

La sensación que tenemos ante un objeto similar a otro pero que cuesta más es que su calidad es mayor.

Muchas veces no tiene por qué ser así, pero con elementos tan sencillos como mejorar el aspecto de nuestro producto, su packaging o el servicio de soporte, podemos justificar un incremento de precio, basándonos en una estrategia de “el precio del prestigio”.

Ofrece Financiación

Ofrece financiar sus compras. Una vez más, no es tanto una cuestión de índole económica (que también lo es) como psicológica.

Muchos clientes perciben que pagar 30 euros al mes durante 12 meses es menos que pagar del golpe 360 euros. Saben que están pagando lo mismo, saben que podrían pagarlo todo de una vez, pero no lo perciben así, ya que psicológicamente se sienten mucho más cómodos con pequeñas cantidades.

Se el primero,  sólo lo puede ser uno. ¿Vas a ser Tu?

“Cualquier idiota puede hacerte una buena oferta pero hace falta tener ingenio, fe y perseverancia para crear una marca”, como dijo Ogilvy, el rey de la publicidad.

¿Como vender si soy el más caro?

Si tu producto/Servicio no se está vendiendo, no tengas como única opción bajar los precios.

Ten en cuenta que bajar los precios es una locura si la competencia también los puede bajar.

¿Recuerda el turrón más caro del mundo?.

El precio alto de un producto transmite que el producto vale mucho y puede llegar a convertirse en una de las ventajas inherentes del producto.

Claro que es posible que en algunos casos estés realmente por encima del precio de mercado pero en la mayoría de los casos, se debe a que tu producto/Servicio no está lo suficientemente bien valorado a ojos de tus potenciales clientes.

“Agregue valor, jamás baje precio”. Todas las cosas son caras hasta que les añadimos valor. Un buen vendedor siempre añade valor a su producto, uno malo baja el precio”.

Ofrece valor añadido:

Antes de bajar precios, opta por ofrecer más valor a tu producto actual, ofrece servicios extra, extensiones de garantía o bonos extra por consumo.

“Vendo un manual barato y ofrezco un curso avanzado sobre la misma temática con un alto precio”.

El precio final del producto debe estar asociado al Valor Percibido Promedio del Producto

 

Combina productos de diferentes precios:

Organiza tu cartera con un mix de productos de distintos precios (Bajo-Medio-Alto) y ponlos todos juntos.

La venta de un producto de bajo coste arrastra la venta de un servicio de alto valor:

 

Emplea el precio del prestigio

La sensación que tenemos ante un objeto similar a otro pero que cuesta más es que su calidad es mayor.

Muchas veces no tiene por qué ser así, pero con elementos tan sencillos como mejorar el aspecto de nuestro producto, su packaging o el servicio de soporte, podemos justificar un incremento de precio, basándonos en una estrategia de “el precio del prestigio”.

Ofrece Financiación

Ofrece financiar sus compras. Una vez más, no es tanto una cuestión de índole económica (que también lo es) como psicológica.

Muchos clientes perciben que pagar 30 euros al mes durante 12 meses es menos que pagar del golpe 360 euros. Saben que están pagando lo mismo, saben que podrían pagarlo todo de una vez, pero no lo perciben así, ya que psicológicamente se sienten mucho más cómodos con pequeñas cantidades.

Se el primero,  sólo lo puede ser uno. ¿Vas a ser Tu?

“Cualquier idiota puede hacerte una buena oferta pero hace falta tener ingenio, fe y perseverancia para crear una marca”, como dijo Ogilvy, el rey de la publicidad.

Aprende a Des-aprender !Ya¡

Hemos dedicado más de un tercio de nuestra vida a aprender lo que actualmente sabemos y algunos, aún mucho más tiempo que eso pero por desgracia, actualmente esto ya no basta.

Cierto que hemos aprendido muchas cosas en el pasado pero la mayoría ya están muertas. Es tan fuerte el cambio constante al que estamos sometidos que solo nos queda la posibilidad de Evolucionar y adaptarnos a los nuevos retos.

Debemos encontrar un nuevo modelo y para lograrlo, debemos Des-aprender

Porque todo lo que sabemos forma parte de nosotros de manera inconsciente y se ha transformado en un hábito pero ahora debemos renovarnos.

Pero no es nada fácil, ¿cómo podemos modificar un hábito adquirido?.

Os invito a hacer un pequeño ejercicio sin moveros de vuestro sitio para comprobar lo difícil que puede resultar cambiar un hábito adquirido:

“Intentar cruzar los brazos, primero en el sentido natural, como siempre lo hacemos y después en el sentido opuesto”, ¿qué tal?, complicado si no nos paramos a pensar en ello, ¿verdad?.

No puedes pasar directamente de un hábito a otro de forma inconsciente, hay una parte del cerebro que se niega.

Para modificar un hábito, debe Des-aprenderlo desde el conocimiento  y desde la incomodidad.

Es un proceso laborioso pero es la única manera de desarrollarte y mejorar.

Y lo más importante, es que cada vez que aparezcan cosas nuevas, deberás Des-aprender para comprender y aceptar las nuevas realidades.

La buena noticia, es que el ser humano está capacitado para aprender y des-aprender tantas veces como sea necesario.

Querer Ganar Dinero, No es una Mala Idea

Dinero2Hace tiempo que le doy vueltas, al hecho de que muchas empresas, desde su inicio, carecen de ambición, navegan en la ambigüedad de “queremos hacer negocio, pero no ponemos toda la carne en el asador”.

Empezar en estos tiempos una aventura profesional, en cualquier sector, y bajo cualquier fórmula, requiere tener muy claro el concepto de lo que es un empresario.

La siguiente puede ser una acepción lógica de lo que es un empresario: El empresario es la persona física, o jurídica, que con capacidad legal y de un modo profesional combina capital y trabajo con el objetivo de producir bienes y/o servicios para ofertarlos en el mercado a fin de obtener beneficios.

Y para obtener beneficios, hay que darlo literalmente “todo” y ambicionar querer ganar dinero con lo que ofreces, porque sin beneficio, no habrá empresa.

No hablamos de codicia, sino de ambición legítima. En estos tiempos convulsos, no nos debemos dejar llevar por los prejuicios coyunturales, de aquellos que proclaman que los empresarios sólo quieren beneficios, sino de la tesis que nos dice, que sin esos beneficios no habrá proyecto empresarial, y si no los hay en suficiente cantidad, no habrá estabilidad ni para la empresa ni para los que trabajan en ella.

Entonces tener la meta de GANAR DINERO, no es una mala meta, ni tiene que ser mal vista por nadie, porque si no, mejor dediquemos nuestro tiempo a otra cosa.